Los excesos de las fiestas y vacaciones veraniegas no sólo nos dejan algunos kilos de más, sino toxinas que es mejor eliminar para regresar a la acción con todo. Siguiendo una dieta y haciendo una rutina de ejercicios, lo puedes lograr en menos tiempo.

Después de las vacaciones todo el mundo tiene como propósito ponerse en forma, bajar de peso, hacer ejercicio y demás buenos deseos, pero más allá de las intenciones positivas, es muy importante entrar en acción y comenzar a trabajar en una rutina que te ayude a mejorar tu salud y eliminar todas las toxinas que te dejó la pausa de verano.

Estar en forma y perder grasa abdominal no es solo una cuestión estética, es principalmente un asunto de salud. La grasa que tenemos en el vientre es la más peligrosa y complicada de bajar, y es en la que debes enfocarte.

Disminuir este tipo de grasa dañina solo puede hacerse a través de una dieta balanceada y correcta, así como una rutina de ejercicio adecuada para ese propósito.

Por principio debes hacerte a la idea que todo en esta vida requiere tiempo y esfuerzo; en cuestión de ponerse en forma no existen los milagros ni productos que te ayude a hacerlo de manera inmediata, por lo que al tiempo que fortaleces tus músculos también lo harás con tu paciencia.

Mentalízate y acepta que los resultados los verás hasta después de un tiempo, mucho trabajo y sacrificios; pero está garantizado que valdrá la pena.

Busca a un nutriólogo que te indique una dieta adecuada para tu tipo de constitución, cuerpo y hábitos. Es un hecho que te recomendará una en la que combine de manera adecuada los tres principales tipos de alimento: carbohidratos, vegetales y proteínas.

El ejercicio también es fundamental, pero no todos son ideales para bajar la grasa y reducir medidas, tienes que hacer una rutina especial que cumpla con ese propósito. En ese sentido puedes considerar los siguientes y decidir cuál es el más apropiado para ti con base en tu estado físico, condición, estatura, fuerza y peso:

Ejercicios de alta intensidad

Son aquellos que se hacen por intervalos de tiempo, en donde por unos segundos trabajas al máximo de tu potencial y, por un rato más largo, haces uno de bajo impacto que te permita recuperar el aliento.

Este tipo de rutina es ideal para bajar la grasa abdominal y conseguir condición física. La forma recomendable de hacerlo es:

Un período de máxima exigencia (unos 60 segundos) seguido de un tiempo de recuperación (90 segundos) y repetirlo cuatro veces.
En total 12 minutos y 30 segundos de actividad tres veces por semana.

Solo recuerda que debes ir poco a poco y paso a paso, es decir, que si llevas mucho tiempo sin hacer nada, es muy probable que tu condición sea mala y no te permita hacer esta rutina, por lo que debes hacer poco los primeros días e ir aumentando conforme tu capacidad te lo vaya permitiendo.

Otro tipo de ejercicios que son muy recomendables para bajar de tallas son los isométricos o en los cuales no haces ningún tipo de movimiento.

Estos ejercicios son ideales para fortalecer los músculos, tonificar el cuerpo y recuperarse de alguna lesión.

Es posible combinar este tipo de rutinas un día una y al siguiente la otra, para obtener buenos resultados.

Es importante considerar también visitar a tu médico o a un profesional de la salud que te oriente y recomiende los ejercicios y alimentos más adecuados para ti.

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Desgraciadamente la mayoría de las personas, por diferentes causas, vamos creando malos hábitos que a mediano y largo plazo pueden tener consecuencias negativas para nuestra salud.

Como la piel es el órgano más grande del cuerpo, nuestros hábitos, buenos y malos, también se ven reflejados en ella.

Esta es una lista de algunos de los malos hábitos que debes evitar para no dañar tu piel y que ésta luzca envejecida y poco saludable.

Broncearse

Asolearse es cosa del pasado. Debemos tener mucho respeto por el sol ya que la radiación es la principal causa de envejecimiento prematuro, hiperpigmentación, cáncer de piel y melanoma, en casos de exposición prolongada y sin ningún tipo de protección. La recomendación es usar siempre protector solar de mínimo FPS 30, reaplicarlo cada dos a cuatro horas —depende del grado de exposición—, protegerse con sombrero, gafas oscuras, ropa adecuada y permanecer de preferencia en la sombra.

No desmaquillarse

Es fundamental quitarse el maquillaje antes de dormir. Dejarlo sobre la piel es permitir que diferentes toxinas y bacterias se queden en la piel del rostro durante demasiadas horas y en la noche, periodo en la que la piel es más receptiva y sensible.

Mucha cafeína

El café es una gran fuente de antioxidantes, pero como todo en exceso, puede ser malo. Tomar entre una y tres tazas de café al día como máximo está bien, sin embargo, una cantidad mayor puede hacer que la piel se reseque.

Alimentación

El cuerpo es perfecto y constantemente ajusta sus necesidades a nuestros hábitos. Si no nos alimentamos correctamente o en cantidad suficiente, la piel es lo primero que lo reciente ya que, al tener pocos nutrientes disponibles el cuerpo envía la existencia al cerebro y demás órganos vitales, afectando a los que no lo son.

Pruebas

Antes de usar un nuevo producto, aplica pequeñas cantidades en la mano durante una semana para ver si no produce ninguna reacción. Si superas la prueba sin irritación u otro síntoma de alergia, el producto es ideal para ti.

Higiene

Lavarse la cara dos veces al día es fundamental. El lavado de la mañana remueve las toxinas que tu cuerpo desechó en la noche, y el de la noche remueve lo que tu rostro acumuló en el día. Otro buen consejo es lavar todos los días los lentes de sol o anteojos, debido a que los marcos pueden acumular mucha suciedad.

No tocar

Por último, trata de no tocarte la piel, especialmente de la cara. Las manos aunque las veamos limpias, pueden tener muchas bacterias que estarías esparciendo por tu cara y cuerpo.

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